20 mayo 2014

Me doy cuenta...

Entre mas nos infiltramos en nuestra vida cotidiana y solo resolvemos para salir del día y esperar los fines de semana para olvidarnos de presiones pero entrar en la dinámica de como vamos a distraer a nuestra hija el día de hoy??

Olvidamos ilusiones, sueños, juegos, risas y fantasias...

La libertad de pensamiento es relativa a la cantidad de responsabilidades que tenemos??

Porqué no puedo ser amoroso con mi hija y tengo que gritarle para que me haga caso y castigar...  y decirle no llores!! Porqué minimizar su sufrimiento o dolencias??
La palabra es lo que más duele...  lo he visto en los ojos de mi hija cuando le grito o regaño con enojo o desesperación. El miedo en su mirada...   que me parte el corazón y me arrepiento un segundo después, pero no puedo mostrar titubeo pues así me lo enseñaron...  si quieres educar a tu hijo no puedes demostrar arrepentimiento y ser duro en tus decisiones...    y me doy cuenta de que está mal.

Me doy cuenta que mi hija lo que mas quiere es mi cariño y mi atención...  que si corre a abrazarme las piernas es por el amor que la supera y quiere asirme a su cuerpo con sus pequeñas manitas...  y yo no tengo paciencia...

Estoy a un día de ser nuevamente padre, y me doy cuenta que no tengo los brazos limpios y la frente libre para comenzar a amar a una segunda hija. Necesito paciencia, donde la consigo, quien me la vende...  necesito más amor y ternura pues lo que tenía se me ha agotado...  me siento cansado como para comenzar de nuevo...   y los miedos sobrepasan mi seguridad..  me doy cuenta que soy mas adulto y menos niño.

Será la responsabilidad??   El pasar de los años??  El arduo trabajo que es cuidar de una niña y mi mujer embarazada??   Los nervios de lo desconocido??    O simplemente es un camino que tengo que fijarme para no cruzar y volver a creer y confiar. Todo estará bien!!

Quiero que mi corazón se divida en dos cuando te tenga mis brazos mi esperada Julia, como todos los papás lo cuentan y que mi amor por Sofi no se diluya...   anhelo tanto verlas jugar, despertarme por las mañanas con sus pequeños besos o con sus risas desmedidas y con mi reflejo en sus ojos de admiración. Que sus almas puras suavicen este carácter amargo que crece en mi....

Mi querida Julia quiero ser el padre que tu esperas!!